La manija IKI se caracteriza por su diseño palindrómico: el perfil de la cara superior es idéntico al de la cara frontal, aunque girado 180 grados.
Una forma elegante y esencial, en la que los bordes agudos generan un volumen cambiante que concluye con formas semicirculares y, a la vez, sugiere al usuario un agarre con su perfil frontal.
Sencilla, sofisticada, espontánea
El concepto de equilibrio entre los opuestos, predominante en la filosofía japonesa, ha sido el que ha sugerido a los diseñadores el nombre palíndromo de IKI, que significa «simple, sofisticado, espontáneo».
El proyecto del apartamento define con ímpetu ambientes cálidos, ordenados e íntimos, acentuados por el uso de la madera con un acabado natural y por tonos elegantemente contrastados.
Desde 2012 vive en Milán, donde se dedica al diseño de muebles y productos.
Su obra se caracteriza por un fuerte signo gráfico y un uso preciso del color.